miércoles, septiembre 27, 2006

Septima parte

uuuu... que emoción. Por fin termina este viaje que empezó casi a principios de año!! no puedo creer que haya pasado tanto tiempo desde que comencé con esta travesía. Pero no digo adiós ni hasta pronto. Aun queda en EPILOGO, por lo que queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo.
Luego de este rezo, sean bienvenidos a la lectura de la septima y última parte de La Ciudad de las Sombras.

La Ciudad de las Sombras
Parte siete: La carta de Amanda

Amanda se transformó en zombie, pero antes escribió esta carta que leerán a continuación.

Querido:

En muy poco tiempo algo importante sucederá.
Hoy estaba en el parque cercano a mi casa, aquél donde nos conocimos, y habíoa un grupo de niños jugando. Me quedé mirándoles por mucho tiempo. Pensaba en la posibilidad de que uno de ellos fuera de nosotros.
No sé si lo que me ha pasado últimamente ha hecho que me ponga melancólica, pero me acordé del día que nos conocimos.
¿Cómo es posible que el universo se confabulara para juntarnos?
Ese día comenzó una maravillosa aventura. Recuerdo cuando tus labios rozaron los mios por primera vez.
¡Ah! Recuerdos y memorias, querido, es todo lo que tenemos y todo lo que quedará.
De tan sólo pensar en todas los planes que teníamos, me invade una pena infinita...
Ya no sé que decir ni pensar. Hace semanas que no duermo... tu me has dicho que ando rara y distante... ¡Si supieras querido el por qué de mi distancia y rareza! Si sólo supieras...
Durante todo este tiempo me has hecho tan feliz, como nunca alguien lo había hecho y como tú no te lo imaginas. Estoy tan agradecida por todo lo que hemos vivido y por lo que has hecho por mi...
Las gotas de lluvia caen fuera de mi dormitorio. Todo se inunda de ese maravilloso líquido que nos limpia y nos baña ¡Si tan solo pudiera limpiarme a mi!
Querido, me siento tan sucia...
Ayer soñé que estaba en lo alto de una roca y que de ahí veía el mar. Un mar vasto y grande. Furioso y desafiante, pero hermoso en su magnitud.
Querido, ya sé donde me gustaría quedarme, en el mar, ahí para siempre. Ser parte de esa grande masa de agua, tan delicada, y al mismo tiempo tan furiosa, asi como yo...
Así es querido, hoy nada pasa, pero dentro de poco algo muy importante sucederá.
Recuerda que te amo, querido, te amo y siento tanto no poder estar contigo para seguir amándote.
Mi amor, mi querido, esta es una carta de despedida, de adiós y de hasta luego.
Algo muy importante sucederá en poco tiempo y ese algo es que ya no estaremos juntos...
te amo, siempre tuya...
Amanda.


Luego de esto, Amanda se zampó a un par de jovenes que grababan en un video, video que se llevó Roger para juntar evidencias. Y Amanda siguió su curso, caminando por aquí y por allá. Comiendo, deborando. Hasta que presa de unos disparos de un grupo de personas que defendían una finca, fue rapidamente despachada. Amanda le habían inoculado un virus mucho más pasivo, por lo que con solo una bala en la frente terminó toda visión de la no-vida que llevaba. La encontró el Doctor Kamal, y la llevó al Hospital General lo más rapido posible y siguió un tratamiendo con ella para saber que componentes tenia la sangre, y encontró una cantidad suavizada de neurotoxicos y pensó en Ethan. Ethan, que ya estaba muerto. Ethan, tan cruel y vil que aceptó usar a su familia en tan macabro plan.
Dolores tomó la carta, y la guardó. Acto seguido llevaron a Amanda al crematorio.
Los zombies seguían su caminata en dirección al Hospital. Los soldados tomaron posiciones.
Habia empezado la guerra.

pd: ahora esperar el epilogo. Quiero agradecer el aporte de mi mayor seguidora, Chiri, quien escribió la carta y aportó con esta iniciativa. Amigi, gracias por estar siempre ahi cuando te necesité. Abrazos y besos. Esto termina el proximo capitulo en el EPILOGO!!! que emoción!!!
¿Quieren el último capítulo? ¡Que esperan! ¡A postear!

miércoles, septiembre 13, 2006

Camino a la final

Ah, por fin... los ultimos capitulos. Por fin!!! Cuando todo esto empezó, dije ... que bah, quiero que me lean... tuve muchas visitas, muchas de ellas se fueron para nunca más volver, y me quedé solo con dos incondicionales. Gracias a mi migis chirin, que siempre me apoyó en esta iniciativa, y a los cabros de PENTS que también siguieron. A ellos dos quienes siempre me siguieron, gracias por creer en esta iniciativa. Además, queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo.
Luego de este rezo, sean bienvenidos a la lectura de la secta parte de La Ciudad de las Sombras.

La Ciudad de las Sombras
Parte seis: El Escrito de Theodoro.

no, no puede ser verdad, no puede dionisios llevarse todo el pastel, y yo ninguna tajada siquiera... no... no... eramos un equipo mierda, eramos un equipo! Medicucho engreido, maldito bastardo. No lo puedo creer ¿como lo hizo? como diablos lo logro? Nos mintió a todos!! Nos mintió a todos!! maldito, engreido. Siempre decías que eras un sabio, siempre decías que al final LA OBRA estaría finalizada aunque yo me opusiera ¿y qué tenemos aquí? La mismisima OBRA, ya casi terminada... Y veo que armaste el rompecabezas de una manera brillante, y yo, el más brillante de todos esos idiotas que contrataste, siempre quise ser más que tú, y mira lo que me has mostrado ¡ME HAS MOSTRADO LA VERDAD! NOS PUSISTE UNA VENDA A TODOS! A TODOS! maldito bastardo, medicucho engreido. Fuimos a esa maldita isla, generamos el virus, lo esparcimos, y querias hacer desaparecer a toda la humanidad, y todos estuvimos en desacuerdo ¡eramos médicos! ¡nos enseñaron a preservar la vida! ¡no a acabar con ella! ¡Qué tenías en la mente! ¡qué pensabas! Porque no lo dijiste? Y LA OBRA ¿por que nunca nos aclaraste bien lo que era LA OBRA? Y aquí está... la obra... lista. Y yo moriré y tu dionisios también lo harás y cuando eso suceda LA OBRA estará terminada.
Pero y Kamal? él sigue vivo... y es mi esperanza... mi unica esperanza para que la Humanidad siga su curso. Dolores se ve fuerte, y los entrenamientos a los que fue sometido junto al resto, dieron buenos resultados. Pero eso no quita que LA OBRA haya sido echa, y eso es lo que más odio de ti, lo que más odio... que hayas logrado lo que realmente querías, que hayas logrado escribir LIBERTAD. Y da lo mismo que la humanidad siga su curso ¿verdad? da lo mismo que no hayas acabado con todos ¿verdad? ¿es asi? ¿es asi? maldito! nunca lo sabré... pero si sabre que lo escribiste... y que lo verás!! lo verás desde el infierno, escrito con grandes letras de sangre!
Yo, Theodoro, ya se lo que es el infierno!

ESTA FUE LA CARTA QUE ENCONTRO DOLORES EN EL BOLSILLO DEL PANTALON DE THEODORO. MURIÓ A LAS 19:45 MIENTRAS LOS ZOMBIES SEGUIAN AVANZANDO HACIA EL HOSPITAL... TAL VEZ EL UNICO LUGAR EN TODO EL MUNDO DONDE HABÍA VIDA HUMANA. Y SIGUIENDO LAS INSTRUCCIONES, LO QUEMÓ. SE DIRIGIÓ DONDE ESTABA AMANDA. AMANDA, QUE HABÍA LLEGADO MUERTA. AMANDA, QUE HABÍA SIDO UN ZOMBIE.
SACÓ UNA JERINGA, Y PENSO: TE ODIO DIONISIOS. COMO TE ODIO.
LA AGUJA PENETRÓ EL BRAZO DE AMANDA.
LA NOCHE SE ACERCABA.

NOTA: Ahora se viene el septimo capitulo, el capítulo de Amanda. Y por último, el epílogo. Gracias a todos por leerme, y apoyar esta iniciativa. Abrazos fuertes a todos los que alguna vez postearon. Y los que siguen posteando, que sigan haciendolo. El proximo miercoles no hay CIUDAD DE LAS SOMBRAS, pero el 27 de sept. si lo hay. Asi que esperen hasta el 27 de sept. Y sigan posteando aqui hasta entonces, apoyando la causa

miércoles, septiembre 06, 2006

ESTACION 14

La última estación, esta vez no es escrita por mi, pero si basada en lo que yo estoy escribiendo. Como un pedido a mi gran amigo José Santos, este reconocido poeta no quiso estar de lado en esta travesía que empecé casi a principio de año. La idea era hacer un libro de poemas ilustrado, pero me faltó un diseñador. Pero bueno, aca les dejo el resultado final. Por esto mismo digo que queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo.
Luego de este rezo, sean bienvenidos a la lectura de "ESTACIONES"... Tomas Wilson, presenta:

LA CIUDAD DE LAS SOMBRAS:
ESTACIONES. Ultima parte y final

CATORCE
libertad

ESTA ES LA COPIA DEL LIBRO "LA CIUDAD DE LAS SOMBRAS" UN EXTRAÑO LIBRO DE POEMAS ILUSTRADOS. AQUÍ, LOS POEMAS EN ÉL ESCRITOS POR EL DOCTOR DIONISIOS.

UNO
pertenencia

Tengo los pies en esta tierra oscura.
Busco la curiosidad del miedo.
Dejo caer la angustia sobre el asfalto.
Trazo gruesas líneas del destino
por sobre el rostro de esta pertenencia.
Ruidos de sombras recorren las vías.
Ruidos del mismo lugar donde nací.
Tengo las manos incrustadas en el cielo.
Demuestro un poco de serenidad
cuando llego al final.

DOS
convalidación

Tomo un poco de fuerza.
Un poco de respiración
hace sentir bien el alma.
Convalido mis harapos a la razón.
Unas cuantas monedas
surten deseos al fondo de mis bolsillos.
A veces un poco de superstición
acude en pos de mis temores.
Pequeñas estrellas del horizonte
comentan entre tímidas risas
mis pasos por estos lugares.

TRES
dolencia

Postrado sobre un colchón de huesos.
Observo la pesadilla.
Pasan nubes adormecidas.
Lamentándose.
La canción de muerte se hace unísona.
Caen dolidas las aves desde un cielo rojo.
Ángeles desde las pupilas gritan.
Desgarradores tormentos acechan.
La luna nueva no trae esperanzas.
Todo duele en las llagas invisibles.
Se apagan lentamente los corazones.

CUATRO
conocimiento

Dejar arrancar una palabra.
Una simple palabra sangrante.
Desgarrar el ánimo con una canción.
Como si fuera un puñal
hambriento de conocimientos profanos.
Dejar arrancar un suspiro.
Un simple suspiro.
Endemoniar estatuas.
Romper así la niebla
que despojada de ataúdes
viaja desde lo profundo de mi alma
hasta las pupilas de mi amada.
Frío en los huesos.
Muerde el frío del tiempo existente.
Conoce a un amigo temible
que suele arrancarlo todo
hasta una simple palabra sangrante.

CINCO
derrota

Los postigos de mi vida
caen a pedazos
ante la mirada atónita
de todos…
Me siento enfermo.
Como la ciudad…
La ciudad que pronto morirá.
Se avecina el fin.
Nadie lo advierte.
Todo se pierde en las sombras.
Los latidos de mis sueños
se caen por montones
y no soy el único que pierde…
Se sienten enfermos.
Como esta ciudad.
La ciudad que nos tiene derrotados.

SEIS
carisma

Busco entre los escombros de mi vida
alguna fija explicación para este atardecer.
Los minutos no sobran.
Los días se desparraman
uno a uno sobre las piedras.
No hay carisma.
No hay nada.
Vuelvo a buscar…
Todo se hace inminente.
Solsticios se duermen en tus pupilas.
La brisa húmeda apaga
la luz de tu interior, amada mía.
No hay nada.
No hay…

SIETE
martirio

Abrir de par en par los ojos.
Dejar dominar el pensamiento
por una idea vaga de soledad.
Un dolor intenso en las grietas del cuerpo.
Avanzar con el alma en vilo
a tientas por la oscura habitación.
Encontrarse frente a frente
con uno mismo y sentir vértigo.
Bienvenido al país de los muertos
reza mi frente gélida.
Abrir la conciencia.
Como si fuera una puerta a otra dimensión.
Despejar la mente de las pesadillas
que acostumbran dominar la noche.
Un martirio es el renacer.
Avanzar no resulta tan placentero
por esta habitación rentada
a las almas en penas.
Encontrar una salida. Escapar…

OCHO
infinito

Puedo cortar tus alas con un poema sangriento.
Mantener poco a poco la respiración.
Amarrar al deseo un instante de tu paz.
Jugar con tu luz.
Saber morir al entregar.
Volver a encontrar infinitos.
Llegar a ser como la noche.
Aprender a quedarse…
Saber morir sobre tus pechos desnudos.

NUEVE
carencia

Aúllan. Gimen. Destrozan.
Se mueven en un mar de inconciencia.
Carezco de todo en estos momentos.
Cadáveres de perros andantes.
Miran con ojos enfermizos.
Tratan de morder hasta el último aliento.
Aúllan. Ladran. Lloran.
La lluvia a lo lejos cristaliza el tiempo.
El frío recorre hasta el fin de los huesos.
El miedo se pone un traje de sonrisa ciega.
Carezco de razón en estos instantes.
Soy un cadáver con ojos de perro.
Aúllo. Gimo. Destrozo.
No tengo conciencia.
Muerdo. Mato. Ladro.

DIEZ
fe

Volver a empezar un silencio
perdido hace tiempo.
Cultivar entre susurros pequeñas esperanzas.
Tocar los párpados aún cerrados.
Perder la fe fácilmente.
Tirar por la ventana del insulto
a tu dios insignificante.
Dirigir la mirada al cielo.
Desgarrar las cruces que circundan el alma.
Huir entre criptas sucias
de cementerios abandonados a su suerte.
Volver a empezar un silencio
que creía haber perdido hace tiempo.
Al final quedar
sin voz ni fe
a la orilla de un silencio.

ONCE
Recuerdo

Amarrar estrellas a los cabellos de la amada.
Cubrir de intensos corazones su espalda.
Rociar de caricias sus pestañas.
Amar su recuerdo de espiral luminoso.
Botar las imágenes de amor.
Esconder su tiempo ya existido.
Dejar de suspirar antes de morir.
Amarrar el cuello al viento.
Entregarse al dolor.
Desangrar el recuerdo con los dientes.
Rociar de lamentos profanos
los últimos momentos de vida.
Colgar el cuerpo en un árbol negro.
Después de todo
irse sin nada.

DOCE
dualidad

Confundido sobre piedras
contemplo este rojo amanecer.
Sobre un espejo de deseos negros
miro mi rostro…
No encuentro mi camino.
Negro y blanco.
Cielo e infierno.
Crecen dentro de mí.
Confundido entre ritos diarios
empiezo a esclavizar mi interior.

TRECE
desesperación

Hay trozos de demencia sobre las piedras.
No avanza mi sombra.
El dolor en la conciencia corroe la esencia.
Veo al viento gritar en las ventanas.
La música arde en las paredes.
Libros oscuros vomitan
eternas poesías de muerte.
Desesperado no encuentro la razón.
No avanzo claramente.
El corazón no aguanta tanta locura.
Veo como se despedaza la lluvia
sobre los tejados de lo real.

CATORCE
libertad

Te encontré triste, mi pequeña niña,
ataviada por negros dulzores
en la Ciudad de las Sombras.
Al fondo de ti, todo era
de azules razones.
Mis ojos miraban todo.
Mis ojos, llenos de todo.
El amor, las palabras
querían liberar tu cuerpo.
Te encontré melancólica
como un pajarito
con las alas rotas
disfrazada de dolor
en la Ciudad de las Sombras.
Al fondo de ti
mis lágrimas no llegaban.
Mis manos te alzaron
y dejaste libre un latido.
Miramos juntos
nuevos aires de deseos
que cubrían las cosas.
Sobre una desolada cornisa
frente al mar y la desesperanza
Te dije, mi pequeña:
“Siempre hay un trozo de luz
Al final del horizonte”

PD: Posteen, José Santos, mi amigo poeta, se los agradecerá. Ahora afirmensen. Los dos últimos capitulos de LA CIUDAD DE LAS SOMBRAS vienen ya.