Siguiendo con esta historia, para todos aquellos que la están disfrutando, agradezco su visita y su post. Espero no defraudarlos, y que continuen esta historia. Por eso les digo que queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo.
Luego de este rezo, sean bienvenidos a la lectura de "ESTACIONES"... Tomas Wilson, presenta:
LA CIUDAD DE LAS SOMBRAS:
ESTACIONES (continuacion)
DOCE
dualidad
haslo... le decía una parte de su mente... no lo hagas, le discutía la otra parte, mientras tomaba el maletín lleno de evidencias, y caminaba a dejarlas a Dionisios. La Obra iba bien. Sí, iba muy bien. Pero se encontró con una horda de zombis que le impedían el paso, y se asustó. Habían zombis por todos lados. Roger no sabía qué hacer. Sacó el aparatito, precionó el botón, y el sonido que emitió dejó paralizado a los zombis... pero esta vez por poco tiempo.
Al ver que el aparatito no estaba funcionando, y que los zombis seguían con sus intenciones, sacó un beeper y envío una señal.
La señal fue recibida por un grupo selecto de militares de la Compañía 246, quienes con su profesionalismo, acudieron a la brevedad.
Los disparos resonaron en el espacio vacío, los zombis se tambaleaban al ritmo de las balas que penetraban en su cuerpo. La sangre semicoagulada manchaba el asfalto y las murallas, cabezas explotaban y ensuciaban con sesos las ventanas en las casas del sector.
-¡Muevase! ¡Muevase!
Roger vio que los disparos habían abierto una brecha, por donde huyó, custodeado por los militares.
Otro zombi, uno de los militares disparó desintegrandole la cabeza, del cuello hacia arriba. Un hilillo de sangre y tejidos chorreo desde la traquea. El zombi cayó, se convulsionó un par de segundos en el suelo, pareció quedarse inmovil y a los pocos segundos volvió a levantarse, manoteando ciegamente, pero aún vivo.
Huyeron. Los disparos mataban a unos zombis, pero que volvían a revivir. Sin embargo, el tiempo que permanecian quietos por las heridas de las balas les daba tiempo para seguir huyendo.
UN zombi saltó desde las sombras, y atrapó a uno de los militares.
-Jon! ¡atencion, han tomado a Jon!
Tres militares fueron a salvar a Jon, pero Jon ya había sido mordido. Los zombies rodearon a los tres militares, los cuales se defendieron lo mejor posible. Uno de ellos, tuvo que elegir entre convertirse en uno de esos seres, o acabar con su vida, y la de sus compañeros. Tomó una granada, le sacó la espita, y santa solución. Los pedazos volaron por doquier.
Todo parecía andar en camara lenta. Roger sosteniendo el maletín, y apretando el aparatito, pero el aparatito había dejado de funcionar, tal vez para siempre.
El número de los militares empezó a disminuir, quedabann solo cinco. Roger tuvo un traspie, cayendo al suelo. Un zombi le tomó del pie, pero un militar disparó a quemarropa, y sus manos desaparecieron. Sin embargo, el zombi se impulsó con los pies, y mordió a Roger
-No! No! Es injusto! Yo no soy parte de La Obra! Yo no soy parte de la Obra!
Sin embargo, si lo era.
A Dionisios se le llenó la cara de risa, cuando se enteró.
NOTA DEL AUTOR: Espere el proximo capítulo, está invitado. Gracias por seguir esta serie. Gracias por el apoyo. Espero sigan disfrutando ¿Qué es La Obra? Pronto, respuestas.
miércoles, agosto 23, 2006
ESTACION 12
Se querellaron con
Tomás Wilson
a las
1:39 p. m.
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1 comentario:
Ahh. ya a lo más Lost....
de lo que habalamos el otro día... dificil saber lo del humito...pero tengo mi teoría... hay microfonos en toda la Isla....
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