Bienvenidos, talleristas, a esta nueva sesión. Hoy les enseñaré a escribir una carta. Para escribir una carta y no morir en el intento, debemos comenzar por el saludo. El saludo, generalmente, tiene que ser cariñoso, como por ejemplo: "Querida Juanita". Ustedes, mis queridos talleristas, decidirán el nombre de la persona a quien va dirigida la carta. Luego de que hayamos saludado, hemos dado el primer paso hacia un mundo lleno de posibilidades. Lo siguiente, y no por eso menos importante, es el preámbulo. El preámbulo tiene diversas variaciones, como por ejemplo "Yo he estado muy bien, Camilita ya no llora en las noches y Juanito aprendió a decir papá, pero al lechero". El preámbulo puede extenderse todo lo que el tallerista desee. Entre más emotivo el preámbulo, mucho mejor. Los otros puntos a considerar son el nudo. El nudo de una carta es esencial para cualquier carta. Una carta si nudo no es una carta. Es donde recordamos cosas que vivimos juntos, y que, generalmente, recuerdan ambos: El emisor y el receptor de la carta. Por ejemplo: "Te acuerdas cuando pisaste caca y el olor nos siguió toda la caminata" o "y pensar que antes pasabamos la navidad juntos, y nos volviamos locos (o locas, segun el sexo) esperando para abrir los regalos". El nudo de una carta, tiene que ir, por sinequanom, en el centro de la carta. Por ejemplo, si el preámbulo se extendió dos hojas (generalmente son dos carillas, o una carilla y media la que ocupa el emisor en el preámbulo) el nudo deberá estar en el centro de la pagina siguiente que escribirá, sino su carta será un verdadero desastre y el receptor puede hasta descontextualizar lo que realmente quisiste decir. Como paso siguiente en la confección de una carta, vendría el final de la carta. Al final de la carta se hacen preguntas al receptor, invitándolo a que te responda. Una buena carta tiene como finalidad ser contestada. Si no te la contestan entonces la carta no cumplió su cometido. Es esencial usar en esta parte de la carta la memoria emotiva y la pregunta directa. Ejemplo: "Y recuerdas el papito que me regalaste para navidad? Todavía lo tengo, y cada vez que lo veo te recuerdo ¿Te pasa lo mismo con el autito (o con el osito o lo que sea) que te regalé?" Así, tenemos finalizada una buena carta. Acto seguido compramos un sello, rellenamos los datos adjuntos y la enviamos. Solo me queda decir "buena suerte". Hasta la proxima sesion
jueves, diciembre 08, 2005
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2 comentarios:
Deberías hacer una de como hacer curriculums.... eso es bueno... sirve pa encontrar pega...
pq tan secooooooooo
las cagai
me gusto hartoooooooo
mucho mucho muchooooooooo
besitos para ti amigui
que ti bien
bye
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