miércoles, noviembre 02, 2005

Todos queriamos ser Hamster

Todos queriamos ser Hamster, esa era la única verdad. Y por más que pasaban los minutos sentados en la sala de clases, el profesor de ciencias del comportamiento seguía dictando su cátedra. Solo veía el movimiento de su boca y su lengua danzando hacia arriba y hacia abajo, y sus dientes parejitos y blancos. Sin embargo, no escuchaba nada de lo que decía. Un extraño gráfico en una extraña pizarra blanca y el plumón escribiendo extraños galimatías. Como deseabamos ser un Hamster esa mañana, como deseabamos colarnos por debajo de la puerta y huir, y hacer ejercicios en la rueda giratoria. Era una de aquellas mañanas en que el segundo se transformaba en hora, y el ruido del tren era una muestra que Dios existía, porque su silbido tapaba en parte la perorata del profesor. Y mientras Thompson, Garts, Moscovic, Jobelet eran nombrados y citados por el profesor, y sus frases eran rememoradas la rueda de ejercicio seguía girando, y las gotas de agua seguían cayendo. Como deseabamos ser un Hamster. Miro a la compañera más linda de la clase, converso con mi compañero, juego al "gato" con el vecino. Todos queríamos ser Hamster y...
-¿Tomás?
Ups, el profesor.
-¿Sí?
-Si Jobelet dice en la pagina quince que... bla bla bla
Que rutinario. Como la vida de un Hamster. Y como el mismo Hamster, todos los días son iguales. Pero que fuerte es el Hamster... no tiene televisor, celular, computador, solo vive del alimento y su rutinario ejercicio. No va al mall, al cine, no lee revistas, no se entera que existen los blogs (vaya, espanté a los gringos jujuju) no tiene pendriver, ni siquiera una consola playstation. Solo come, caga, y gira en su rueda de ejercicio. En su mundo no hay profesores tan latosos y teóricos como éste. Dicen que la teoría es un mal, la comida del Hamster. Tienes que comertela para subsistir ¿cuánto de todo eso utilizaras en el trabajo?
-¿Entendió, señor Wilson?
-Por supuesto profesor. Según la teoría de Jobelet, esto es...
Sí, señor. La vida de un Hamster. Tocan el timbre, y salgo a tomar aire. Me espera la rueda de ejercicios, y otro poco más de alimento.

1 comentario:

Priscilla dijo...

y nos dan diariamente nuestro pellet de todas las formas posibles, compramos con la tarjeta, juntamos puntos y canjeamos premios, si nos va bien en una prueba nos ponen un 7 y con felicitación incluida, hacemos bien nuestro trabajo y nos pagan bonos por venta o atención al cliente, nos portamos bien en nuestra casa y nos dan postres y asi, nos condicienan como meros roedores, nada más....
100% de acuerdo amigui, saluditos, ya estoy mejor de mi pie....nos leemos