bueno, tuve que subir la tercera parte a pesar que no obtuve todos los post que pedía. La subo porque hay tres personas que sí están interesadas en este proyecto y por ellas yo seguiré adelante. Todas las historias que continuan serán cortas, pero significativas. También, he decidido cambiar un poco el rumbo de esta historia, por lo que no se contará de Liam con Karina, ya que estaba fuera de contecto de lo que realmente quiero yo. Por lo que queda rigurosamente prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo.
Luego de este rezo, sean bienvenidos a la lectura del tercer episodio... Tomas Wilson, presenta:
LA CIUDAD DE LAS SOMBRAS
PARTE TRES: UN LAMENTO POR BEVERLY
Ismael. Ese era su nombre. El hombre que estuvo tras la pista de las cartas enviadas desde el infierno, miembro del Departamento de Policias de Santa Elisa. Y, dentro de lo que cabía esperar, habían nombres en esas cartas. Seis nombres.
Uno de esos nombres era Beverly.
Que todos observen a Beverly, con tuvos en todo su cuerpo, algunos saliendo de sus brazos, otros de sus narices, tendida en la camilla en el Hospital General de Santa Elisa, durmiendo al lado de Ismael que parece estar escribiendo algunas notas para pasar el tiempo. Beverly, con su cabellera larga, sus ojos verdes y su camafeo que reposa sobre su pecho.
Que todos alaben a Beverly.
Y el barco mercantil salió de los muelles de Santa Elisa, un 13 de febrero, y una roca perforó uno de sus costados esparciendo la pestilencia por el mar y el mundo cambió y el cambio empezó un 14 de febrero. Y los zombies se apoderaron de Santa Elisa, el Alcalde mandó a detener esta invación, sin suerte alguna. Se elevaron protestas, carteles que llamaban a cocer mariscos, locos pero tuvieron que obtar por la veda.
Y nacieron grupos de personas, fuera de la ley, que empezaron a vender estos productos de forma ilegal, y no faltó el incauto que los compraba.
Pero no solo los mariscos y los locos, oh no, sino que todo producto maritimo, lenguado, pejerrey, palometa... hasta el agua que bebían estaba contaminada.
Y las noticias eran todas de muerte y destrucción, el oleaje del mar se puso bravo en las costas del norte oh Beverly, dulce Beverly.
Y cayó la bolsa, el sistema colapsó, derrocaron algunos presidentes, se declaró la ley marcial en Japón y en Europa, un grupo de neonazis se suicidaron en masa.
Beverly, oh Beverly
Y el vaticano no se pronunció en ningún momento, los chicos de la ONU todos se volvieron zombies.
Y hubieron asesinatos, mujeres violadas, niños sacrificados. En Rusia miles de personas fueron cremadas y en Asia le llamaron La Muerte Negra.
La muerte negra estaba en todas partes. Algunos creyentes pintaron el dintel de sus puertas con sangre de cordero, y en otros países sacrificaron a toda mujer virgen. En Chile, se pegaron miles de carteles anunciando la llegada del Mesias y en Bolivia hubo un exodo masivo hacia otras tierras.
Beverly, oh Beverly. Un lamento por Beverly. Benditas todas las formas de vida.
Y miles de cuerpos fueron cremados en todo el litoral por temor a que se volvieran zombis. Algunos cientificos descubrieron que no era del todo eficaz dispararles a la cabeza, ya que generalmente se ponían nuevamente de pie y seguían adelante. Tenían dos opciones: cremarlos o trozarlos por completo.
El Hospital General empezó a recibir a los primero dafnificados, algunos vivos, otros con alguna herida: Liam, Ismael, y Beverly... Beverly... que todos cantemos un lamento por Beverly.
Pero, ¿qué importancia tiene Beverly en todo esto que les estoy narrando?
Pues que resulta que Beverly vivía un poco más allá de Santa Elisa, en una extraña Ciudad llamada Paraíso. Su madre era doctora y su padre era forense. Según investigaciones de Ismael, el padre había tenido contacto con la Isla Sri Lanka y también descubrió que pertenecia al selecto miembro del Comité "Kamelia". Este miembro era un grupo de celebres doctores en busca de la enfermedad perfecta y de la cura para este mal. A buen entendedor, pocas palabras. Y resultó que Beverly era uno de los principales contactos, sin que ella lo supiera. Su nombre aparecía en las cartas que Ismael interceptó. Se sabía que Amanda, la madre de Beverly, había sido la primera "conejilla de indias", pero que la cura falló convirtiendose en zombi y saliendo a las playas de Ciudad Paraíso sin antes herir a Beverly seriamente en su brazo izquierdo.
Beverly, oh Beverly.
Y Ethan, el padre de Beverly, había llamado a su hija y regalado un hermoso camafeo con la imagen de la virgen. La verdad, es que dentro de este collar se encontraba la cura.
-Dirigete al Hotel Santa Barbara-le dijo su padre-Guarda en una caja que encontrarás, un pequeño paquete que viene dentro de este camafeo. En la caja hay un spry, abre la tapa y vierte todo el liquido que trae este paquete. Luego, te sugieron que vayas al Hospital General. Allí recivirás cuidados de Dolores. La conozco, ella sabe quién eres. Vamos, vete.
Beverly traia la cura, y no lo sabía. Dios Bendiga a Beverly.
NOTA DEL AUTOR: ESPERO QUE HAYA SIDO DEL GUSTO DE USTEDES. YA SE ESTÁ TRABAJANDO EN LA QUINTA PARTE DE LA HISTORIA, DONDE SE CUENTAN ALGUNAS COSAS DE ETHAN Y DE LA SECTA LLAMADA "KAMELIA". ESPERO QUE SIGAN DISFRUTANDO DE ESTA HISTORIA. DEPOSITEN TRES POST CADA UNO DE LOS LECTORES.
domingo, febrero 26, 2006
tercera parte de la serie
Se querellaron con
Tomás Wilson
a las
12:57 p. m.
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